El Pepino llega en Teleférico para el “último adiós” del carnaval paceño

2 de marzo de 2020
El Pepino llega en Teleférico para el “último adiós” del carnaval paceño

Yolanda Salazar
La Paz, 2 mar (EFE).- El picaresco Pepino, uno de los personajes tradicionales del carnaval en La Paz, llegó este domingo junto a su ataúd en teleférico para derrochar su alegría por última vez antes de su “entierro”, una representación que da fin a los festejos carnavalescos.
El Pepino empezó su último festejo por este año en la línea del Teleférico Rojo, en la Estación Central de La Paz, para que junto a todo su “cortejo fúnebre”, en el que estaban los otros personajes representativos de esta festividad como el tradicional Ch’uta y su cholita, “alcen vuelo” y acompañen su último baile.
ALEGRÍA Y TRISTEZA
“Queremos enterrarlo al Pepino con tristeza, pero al mismo tiempo con alegría, porque el siguiente año estará retornando para brindarnos colorido y más travesuras”, dijo a Efe el presidente de la Asociación de Comparsas del Carnaval de La Paz, Ramiro Lazo.
Luego, el cortejo llegó hasta la populosa zona de Garita de Lima, para cargarse en hombros el colorido ataúd y encabezar el desfile que en medio de bailes hacía su paso hasta el Cementerio General.
En tanto el Pepino hacía sus últimas travesuras, lanzándose al piso negándose a entrar al cajón y alegrando a los transeúntes que esperaban en las aceras a este personaje, en medio de aplausos y el lanzamiento de espuma.
El Pepino representa la picardía, la alegría y el desenfreno característicos del Carnaval, mientras que el Ch’uta y la cholita introducen costumbres aimaras en la fiesta, como el agradecimiento a la Pachamama o Madre Tierra por sus frutos.
FIESTA FRENTE AL CEMENTERIO
Cuando el desfile llegaba a inmediaciones del cementerio, otros pepinos vestidos con un atuendo morado alzaron al rebelde personaje para meterlo en el ataúd, mientras su cortejo paró la algarabía para acercarse y simular tristeza por su partida.
El Pepino sacaba sus manos impidiendo que el cajón se cierre para continuar derrochando alegría, hasta que las trompetas empezaron a tocar una marcha fúnebre para luego cargar el féretro nuevamente y que este personaje dé “su último adiós” a la población hasta el siguiente año.
Los personajes dejaron el ataúd en la acera del cementerio y la veintena de comparsas compuesta de centenares de Ch’utas y cholitas empezaron a bailar en este domingo denominado de “tentación”.
El secretario municipal de Culturas de la Alcaldía de La Paz, Andrés Zaratti, manifestó que comienzan las actividades “postcarnavaleras” que durarán hasta abril.
El desentierro del Pepino antes del Carnaval y su entierro son algunas de las actividades carnavalescas más populares de esta ciudad boliviana. EFE
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