El Liceu alza la voz para poder ofrecer funciones con la mitad del aforo

25 de noviembre de 2020
El Liceu alza la voz para poder ofrecer funciones con la mitad del aforo

Barcelona, 25 nov (EFE).- El Gran Teatro del Liceu “ha alzado la voz por la cultura” con varias iniciativas como la retransmisión hoy de los ensayos de “La Traviata” en línea y la presencia de 500 asistentes, un 21,8% de su aforo, porque consideran que con las medidas que toman podrían tener a 1.144 personas, la mitad de su aforo.

El director general de la institución, Valentí Oviedo, ha querido resaltar que no debe ser fácil para las autoridades tomar decisiones en un momento de pandemia como el actual, sin obviar que lo primero “es la salud”, pero ha opinado que con un tope de 500 personas se limita que una producción como la que debe estrenarse el día 5 de diciembre de “La Traviata” pueda verse “en unas condiciones mínimamente viables”.

Si no cambia la actual normativa, aunque confía que en unos días revierta, el coliseo de la Rambla tendrá que reunir a su comisión ejecutiva para abordar los problemas “de coste, de reputación, de lo que significa tener cerrada una institución, en una ciudad que necesita de faros culturales y seguir viviendo y latiendo a través de la cultura, como siempre”.

Con casi 20.000 entradas ya vendidas para las semanas de diciembre y del periodo navideño de un montaje de “la Traviata”, con dirección escénica de David McVicar, Oviedo tampoco ha obviado que sería un problema para el teatro tener que decidir “sobre quién puede venir y quién no”.

“No creo que debamos jugar a eso, sobre todo, porque hicimos bien las cosas previamente y las seguimos haciendo bien ahora. Merece la pena que las instituciones culturales abramos en Navidad y en el mes de diciembre para seguir dando esperanza de otro modo a la sociedad, que es posible que, si no colapse”, ha apuntado.

Tampoco ha olvidado mencionar que en un teatro de 14.000 metros cúbicos, el aire se renueva cada hora.

Más allá de las palabras, Valentí Oviedo ha subrayado que hoy lo que han querido es “reflexionar” a través del arte que la “cultura es segura”, ofreciendo en abierto los ensayos de “la Traviata”, a los que han acudido sólo 500 personas, lo que cree “da un aire triste al teatro”.

Antes de que la vitamínica directora musical Speranza Scappucci moviera su vigorosa batuta y fuera comentando con solistas y músicos cómo quiere que suene Verdi, el maestro Josep Pons ha dirigido la emblemática y controvertida pieza de John Cage, “4,33”, con una partitura, cuya única palabra es “Tacet”, con la que se indica a los intérpretes que durante este período de tiempo deben guardar silencio.

Esta tarde, en el escenario barcelonés, durante esos minutos, sólo se oían las pisadas de las suelas de los cámaras de televisión, captando el momento.

Después, Scappucci ha puesto en marcha a la orquesta y el coro, con sus mascarillas, ha vuelto a cantar ante el público, igual que algunos de los solistas, como la soprano rusa Kristina Mkhitaryan y el tenor eslovaco Pavol Breslik, quienes han demostrado que no han perdido la voz y que siguen desgranando, sin perder nota, algunas de las frases más tarareadas de la historia de la ópera como “bebamos de estas copas alegres que la belleza engendra” o el “Disfrutemos” que se desliza en otro de los pasajes.

Para Mercè, que ha venido de Sant Sadurní d’Anoia (Barcelona) con María, a pesar de ser persona de riesgo, con 65 años, ha valido la pena desplazarse hasta el Liceu para ver el ensayo, mientras su amiga asentía, a pesar de que ha tenido que dejar a su madre, recientemente viuda, al cuidado de otra persona. Pero “para mi, poder volver al Liceu era hoy muy importante”.

Otros, bromeaban, con que lo que también se debería retransmitir al público son las reuniones de los integrantes del Procicat -ente gestor de la covid en Cataluña- para saber “exactamente cómo toman las decisiones que toman”.

Al acabar el ensayo de “la Traviata”, se ha iniciado una acción simbólica y reflexiva, también por internet, desde la sala principal del teatro, que durará toda la noche, protagonizada por el pianista luxemburgués Francesco Tristano, quien interpretará la obra “Vexations” de Erik Satie, en un acto que quiere ser “un tour de force” para representar el esfuerzo del sector cultural desde hace meses. EFE

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