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El fotógrafo Allan Tannenbaum: «Si tuviera una máquina del tiempo, volvería a 1970»

 09 mayo, 2026

Ibiza (España), 9 may (EFE).- El fotógrafo estadounidense Allan Tannenbaum, que retrató a las estrellas de rock y la vida nocturna del Soho de Nueva York de los setenta y ochenta, tiene claro cuáles son sus años ‘dorados’: «Si tuviera una máquina del tiempo, visitaría 1970 sin pensarlo».

También reconocido como fotoperiodista por sus coberturas de conflictos internacionales, Tannenbaum expone desde este sábado una colección de 25 instantáneas en la isla mediterránea española de Ibiza.

Su favorita es una imagen de la actriz, modelo y diseñadora Anita Pallenberg, que sube la escalera del emblemático Mudd Club de Manhattan con una pistola en la mano.

«Y sabiendo que era la novia de Keith Richards, creo que hasta podía ser verdadera», confiesa el fotógrafo sobre el arma.

La exposición decora la Sala Walter Benjamin de Sa Punta des Molí con motivo del festival Contrast Ibiza, y el fotógrafo ha incluido en la selección una imagen de la idílica isla hippie de los años setenta, que también visitó en aquella época.

En una entrevista con EFE, dice que Nueva York sólo mantiene «los recuerdos, la nostalgia» de esa época de explosión cultural y musical que él retrató en el Soho neoyorquino.

«Es una ciudad muy diferente, las fotos son de hace cincuenta años atrás, ya casi medio siglo. Nueva York es Nueva York, es dinámica y puedes ver algunas referencias a aquel momento, gente intentando replicarlo, pero esa fue una época muy especial», recuerda.

Con Lennon y Yoko Ono

Confiesa que su ‘beatle’ favorito, John Lennon, fue la persona «más emocionante» que fotografió en su carrera, una oportunidad que todavía considera «increíble» y una experiencia «muy significativa» porque el músico británico fue asesinado, precisamente en Nueva York, a los pocos días de su última sesión fotográfica juntos.

En el otro extremo, la persona más difícil de fotografiar fue para él «probablemente Yoko Ono», la pareja de Lennon, según reconoce entre risas, aunque destaca que la artista, cuyo trabajo admira, siempre fue «muy amable» y «generosa».

«Ella es una persona muy estricta y muy controladora, así que podía ser difícil y exigente, pero también es muy amable -matiza- y estoy feliz de haberla conocido y haber trabajado con ella».

Definitivamente, la cobertura que más ha disfrutado fueron los ochos años que vivió fotografiando la vida del Soho de Nueva York. «Si pudiera tener una máquina del tiempo y volver atrás en la historia, no permanentemente, pero sí para visitar 1970, lo haría sin pensarlo dos veces», reconoce.

Fotografías que hablan por él

Preguntado por la situación actual de Estados Unidos, Tannenbaum no quiere hablar de política porque, como fotoperiodista, sigue la regla de que sean las imágenes las que hablen.

«Tengo una visión muy estricta de eso, creo que las imágenes deben contar la historia y los periodistas sólo deben reportar y mantener sus opiniones para sí mismos», asegura Tannenbaum.

Atesora en la memoria «muchas cosas» de las coberturas que hizo de los conflictos de Oriente Medio, África del Sur, Asia del Sur y Afganistán en las dos últimas décadas del siglo XX y principios de la primera del XXI.

Su trabajo más duro fue informar sobre el genocidio de Ruanda (1994). «Había conmigo muchos periodistas muy expertos y nadie había visto nada parecido. Cuando salí de ahí, mi editor me llamó y me dijo: ‘¿Estás teniendo pesadillas?’ Y yo dije: ‘No, estoy durmiendo como un bebé, acabo de salir de una pesadilla'».

Se reconoce asombrado de su trayectoria profesional, en la que señala que haber trabajado «muy duro, cubriendo conciertos y la vida de la noche»; y años después, tomando aviones para «ir a algún lugar peligroso en el mundo para cubrir historias».

«Me siento agradecido de haber hecho este trabajo. He sobrevivido, no me han matado, como a muchos de mis colegas. Siento que mis fotografías son buenas, así que algo debo haber hecho bien», incide.

Sin entrar en política, no teme arriesgar sobre lo que podría estar diciendo ahora John Lennon con respecto a la actualidad mundial: «Probablemente estaría diciendo ‘Imagine’, imagina cómo podría ser el mundo», en alusión a su famosa canción pacifista. EFE