El exrecluso de Guantánamo refugiado en Uruguay vuelve a entrar en coma

12 de octubre de 2016
El exrecluso de Guantánamo refugiado en Uruguay vuelve a entrar en coma

Jihad Ahmad Diyab, el exrecluso de Guantánamo (Cuba) refugiado en Uruguay, entró en un “coma superficial” debido a la huelga de hambre que mantiene, situación en la que ya se encontró a mediados del pasado mes de septiembre.

Su situación es “más grave que la registrada el mes pasado porque se suman días de huelga de hambre y huelga seca”, afirmó Julia Galzerano, médico que atendió al sirio en Montevideo.

Diyab está inconsciente y está siendo hidratado con suero fisiológico por los médicos de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) dijeron sus allegados.

Asimismo, el grupo “Vigilia por Jihad Diyab“, que forma parte del entorno del sirio, anunció en un comunicado que “la huelga de hambre continúa”, ya que así lo dejó establecido Diyab antes de entrar en estado de inconsciencia.

En estos momentos, miembros del grupo son quienes deciden por la salud de Diyab.

“Está en un coma superficial, lo que quiere decir que no tiene un compromiso neurológico importante. Se le hicieron varios análisis (sangre, glicemia y función renal) que dieron bastante bien”, señaló Galzerano.

Diyab suspendió el consumo de alimentos y la ingesta de líquido en señal de protesta y en busca de ser reunificado con su familia en un país del mundo árabe o que cuente con una comunidad musulmana numerosa.

La semana pasada, Diyab solicitó a la Comisión de Refugiados (Core) cuatro cartas firmadas por el canciller de Uruguay, Rodolfo Nin Novoa, dirigidas a las embajadas de Turquía, Venezuela, Líbano o Catar en las que quedara constancia de que no existen impedimentos legales para que pueda viajar a esos países.

Si bien las autoridades uruguayas han negociado con diferentes países para encontrar una solución a su situación, las conversaciones no han dado frutos y naciones como Líbano, Qatar, Venezuela y Turquía rechazaron alojarle.

Diyab fue acogido en Uruguay en diciembre de 2014 junto a otros tres sirios, un tunecino y un palestino como parte del compromiso del entonces presidente uruguayo, José Mujica, de colaborar con su par estadounidense, Barack Obama, en el plan de cierre del penal de Guantánamo (Cuba).