El Consejo de Seguridad de ONU prepara una resolución humanitaria sobre Yemen

6 de marzo de 2016

Naciones Unidas, 6 mar (EFE).- Los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU están trabajando en un proyecto de resolución para abordar la grave crisis humanitaria en Yemen, que debería ser aprobado en las próximas semanas.

“Está sobre la mesa. Creo que es un producto que debería llegar pronto una vez finalicemos nuestras negociaciones”, dijo hoy a los periodistas el presidente de turno del Consejo, el embajador angoleño, Ismael Abraão Gaspar Martins.

El texto se centrará en la situación humanitaria en el país árabe, donde millones de personas necesitan asistencia en medio del conflicto que enfrenta a los rebeldes hutíes y a las fuerzas leales al presidente Abdo Rabu Mansur Hadi, apoyadas desde el aire por una coalición internacional encabezada por Arabia Saudí.

Gaspar Martins aseguró que el Consejo de Seguridad está “unido” en este asunto y que la resolución saldrá adelante por consenso.

Los 15 miembros discutieron hoy a puerta cerrada la situación en Yemen, tras recibir un informe del jefe humanitario de Naciones Unidas, Stephen O’Brien.

Éste denunció las trabas que sufre el suministro de ayuda en el país y pidió al Consejo que presione a las partes del conflicto para que lo faciliten.

Según adelantó Gaspar Martins, ese será a priori uno de los puntos en los que se centre la resolución, que según fuentes diplomáticas necesitará aún un tiempo para ser finalizada.

El embajador angoleño reiteró hoy en nombre del Consejo los llamamientos a permitir la entrega de ayuda y a retomar las negociaciones para tratar de encontrar una solución al conflicto.

El mediador de la ONU, Ismail Uld Sheij Ahmed, está preparando una nueva ronda de conversaciones entre las partes que, según dijo Gaspar Martins, debería producirse “pronto”.

En paralelo, varios países del Consejo están impulsando otra resolución para exigir el fin de todos los ataques contra hospitales e instalaciones médicas en zonas de guerra.

La iniciativa, liderada por Nueva Zelanda, España y otros miembros no permanentes, responde a los repetidos ataques de este tipo registrados en Siria y en Yemen.