Dos nuevos fármacos acercan a la cronificación del cáncer de mama metastásico

12 diciembre, 2019
Dos nuevos fármacos acercan a la cronificación del cáncer de mama metastásico

Barcelona (España), 12 dic (EFE).- Dos estudios en los que han participado investigadores del Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO) y del Hospital Quirón de Madrid y Barcelona han demostrado que dos nuevos fármacos alargan la supervivencia sin progresión del tumor en pacientes con cáncer de mama HER2+ con metástasis, lo que acerca a cronificar esta enfermedad.
Los ensayos, cuyos resultados se han presentado en el congreso Breast Cancer Symposium (SABCS-2019), que se celebra en San Antonio (Texas-EEUU), y que publica hoy la revista «New England Journal of Medicine», se han efectuado en pacientes del Hospital Vall d’Hebron, la mitad de ellas con metástasis cerebrales.
El cáncer de mama HER2+ afecta al 15% de las pacientes con este tipo de tumor y hasta hace poco era uno de los cánceres con peor pronóstico, aunque en los últimos años han evolucionado mucho los tratamientos.
«Estas dos nuevas terapias que se han probado en pacientes con la enfermedad en estadio metastásico y que ya habían progresado a alternativas de tratamiento estándar suponen un nuevo hito en la cronificación de esta enfermedad», ha dicho Cristina Saura, investigadora del Grupo de Cáncer de Mama del VHIO.
Aunque todavía falta tiempo para que estas terapias sean aprobadas, algunas pacientes del Hospital Vall d’Hebron ya han podido beneficiarse de ellas al participar en los ensayos clínicos para demostrar su eficacia.
El primer ensayo, en el que ha participado la oncóloga del VHIO Mafalda Oliveira, ha comprobado la eficacia de una triple combinación de tucatinib, trastuzumab y capecitabina en pacientes con cáncer de mama HER2+ metastásico cuya enfermedad había progresado después de tratarlas con pertuzumab y T-DM1, dos de los fármacos contra HER2 aprobados en cáncer de mama.
En concreto, se buscaba validar la eficacia de tucatinib combinado con el anticuerpo trastuzumab y con capecitabina, un agente de quimioterapia usado en el tratamiento de cáncer de mama.
«Esta triple combinación ha demostrado que es capaz de incrementar la supervivencia libre de progresión de enfermedad y la supervivencia global de las pacientes de forma significativa», según Oliveira.
Tras un año de tratamiento el porcentaje de pacientes libres de progresión de enfermedad era de un 33%, frente al 12% en el grupo control, y la supervivencia a los dos años pasó del 27% en el grupo de control al 45% en las pacientes que recibían la triple combinación.
Uno los puntos más importantes radica en que los pacientes con metástasis cerebrales también se incluyeron en el estudio y se pudo ver cómo se beneficiaban igualmente.
«Esto es muy importante, porque estas pacientes normalmente son excluidas en la mayoría de los ensayos y disponen de alternativas limitadas para su tratamiento», ha subrayado Oliveira.
Tras un año, el 25% de las pacientes con metástasis cerebrales tratadas con tucatinib, trastuzumab y capecitabina continúan libres de progresión de la enfermedad, frente al 0% en el grupo de control.
«Esto demuestra cómo esta combinación en verdad supone una alternativa que se debe tener en cuenta en un futuro y muy posiblemente se convierta en un estándar en la práctica clínica», ha vaticinado Oliveira, que recuerda que cerca de la mitad de las pacientes de este tipo de cáncer desarrollan metástasis cerebrales.
El segundo tratamiento probado, en el que han sido coautores Cristina Saura y Javier Cortés, responsable de la Unidad de Cáncer de Mama del Institute of Oncology del grupo Quirón de Madrid y Barcelona, ha demostrado la eficacia del fármaco trastuzumab deruxtecan.
En este caso, las pacientes que participaron en el ensayo con trastuzumab deruxtecan fueron mujeres con cáncer de mama HER2+ que ya habían sido tratadas anteriormente con otros fármacos y que se habían vuelto refractarias.
En estas pacientes, el 60,9% de las que recibieron este nuevo tratamiento tuvieron una supervivencia libre de progresión de más de 16 meses, lo que, según los investigadores, «es un hito en el control de la enfermedad en este contexto». EFE
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