Exespía denuncia la profunda injerencia de China en la política de Australia

22 de noviembre de 2019
Exespía denuncia la profunda injerencia de China en la política de Australia

Sídney (Australia), 22 nov (EFE).- El antiguo jefe del servicio de inteligencia de Australia Duncan Lewis denunció en una entrevista exclusiva al diario “The Sydney Morning Herald” la profunda injerencia de China en la política del país oceánico.
Según Lewis, el gobierno chino está buscando “apoderarse” del sistema político australiano a través de sus “insidiosas” operaciones de espionaje e interferencia, en declaraciones publicadas este viernes.
“Sus efectos no se sentirán por décadas y para entonces será demasiado tarde. Un día te levantarás y te darás cuenta de que las decisiones que se han tomado en nuestro país no responden a nuestros intereses”, declaró el exjefe de la Organización Australiana de Inteligencia y Seguridad (ASIO), en sus primeras declaraciones a la prensa tras dejar el pasado septiembre el cargo.
Lewis calificó de “abrumadura” su preocupación por la intromisión china, aunque señaló que no es la única potencia cuyas acciones le inquietan.
Durante sus cinco años al frente del ASIO, Lewis alertó de la amenaza que supone para la seguridad nacional la injerencia de actores estatales extranjeros, pero nunca apuntó a China como responsable de la intromisión en la política.
Los supuestos lazos del Partido Comunista Chino con la legisladora Gladys Liu, de la coalición gobernante, agitó este año el tablero político de Camberra, que en 2018 vio como el senador laborista Sam Dastyari dimitía al salir a la luz sus nexos con el empresario chino Huang Xiangmo, vinculado a Pekín.
“Para mí está claro que cualquier persona con una oficina política es un blanco potencial. No intento crear una paranoia, pero creo que se debe tener un cierto nivel de concienciación sensata”, opinó al referirse sobre el caso de Dastyari.
Además de la interferencia política, a China se le ha vinculado con el ciberataque al Parlamento en febrero pasado, antes de las elecciones, y a otras instituciones gubernamentales y universitarias, además de influir en los académicos, lo que ha obligado al Ejecutivo de Camberra a tomar medidas para contrarrestarlo.
“Necesitamos a una comunidad más preparada, tenemos un camino por recorrer. ASIO no lo puede hacer por sí mismo porque depende de la comunidad para estar alerta, pero no es paranoia”, precisó el exjefe de espionaje.
Pekín constantemente ha rechazado las acusaciones veladas y considera que los medios australianos son “paranoicos” y “racistas” cuando informan sobre China, al mismo tiempo que insta a Australia a rechazar “la mentalidad de la Guerra Fría” en aras de una buena relación.
China es el principal socio comercial y mayor consumidor del carbón de Australia, con una balanza comercial de 131.500 millones de dólares (118.800 millones de euros), lo que supone un 29 % del comercio exterior australiano.
Las fricciones políticas afectan a algunas decisiones estratégicas relacionadas con la economía y el año pasado Australia bloqueó la entrada de las empresas chinas Huawei y ZTE en las concesiones de su red de quinta generación (5G) por razones de seguridad. EFE
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