De la elegancia intemporal de los 50 a la mirada nostálgica de Milán

26 de septiembre de 2016
De la elegancia intemporal de los 50 a la mirada nostálgica de Milán

ROMA.-Milán vio hoy la moda de la primavera-verano de 2017 a través del prisma de la elegancia intemporal que ha presentado Bottega Veneta en su colección-aniversario o la mirada nostálgica de un cierto romanticismo italiano reinterpretado por Blumarine.

Para celebrar los cincuenta años de la casa del véneto que ahora está bajo control francés (Kering), su director creativo, el alemán Thomas Maier, hizo recordar sobre la pasarela milanesa el chic de Jackie Kennedy o Farah Pahlevi.

En la cuarta jornada de desfiles en la capital lombarda esetoque lo llevó sobre los hombros Lauren Hutton, de 72 años.

Ese icono de la belleza de los 70 y los 80 paseó un trench béis del brazo de Gigi Hadid, de rosa en un modelo “utility style” de líneas claras, blusa de cuello alto y pantalón con la lejana inspiración de un uniforme militar.

Hutton desfiló con el minibolso rosa que portaba en “American Gigolo” (1980), el filme que coprotagonizó con Richard Gere y que durante décadas simbolizó, con los diseños de Armani que hicieron de este referencia posterior en moda masculina, un cierto estilo italiano que supera las fronteras de las décadas.

De eso se trataba hoy, de resumir, actualizar y relanzar un concepto de elegancia que permanece, que no necesita de logos de la marca estampados, montados, incrustados o bordados.

Para el medio siglo de Bottega Veneto la casa con sede en Lugano (Suiza) mostró la marca propia de sus orígenes: el “intrecciatto”, el característico trenzado que la hace reconocible y que esta vez saltó de los bolsos a los hombros y a las solapas.

El cuero en la versión primavera-verano 2017 para la casa italiana se vestirá ligerísimo, como una tela, en cualquier color aunque más para ellas que para ellos, como se vio en el desfile mixto que albergó la Accademia delle Belle Arti milanesa.

Blumarine, casa de moda que ya lleva más de cuarenta años en el sector, también ha echado la vista atrás y colocado a su mujer en países del sur, portando tejidos livianos, como los algodones “sangallo” o el punto de licra “maglina”.

Las blusas dejan ver el abdomen, las faldas son largas y amplias, a veces con la cintura anudada, mientras que los tops se reducen y asemejan un sostén, y para los amplios pantalones “palazzo” se ha optado por la seda y de color fucsia.

EFE