Cuba homenajea a Benny Moré, el “Bárbaro el Ritmo”, a 57 años de su muerte

20 de febrero de 2020
Cuba homenajea a Benny Moré, el “Bárbaro el Ritmo”, a 57 años de su muerte

La Habana, 20 feb (EFE).- Cuba recuerda este miércoles a Benny Moré (1919-1963), uno de sus músicos más célebres, a 57 años de la muerte de quien pasó a la historia como el “Bárbaro del Ritmo”, un ídolo de multitudes considerado un auténtico símbolo, mito y leyenda de la isla caribeña.
Como es tradicional, en los aniversarios de su nacimiento y muerte uno de los principales homenajes es la peregrinación hasta la tumba de Moré -sitio declarado Monumento Nacional en noviembre de 2009- en el cementerio de su pueblo natal Santa Isabel de las Lajas, al que definió como su “rincón querido” en una de sus canciones.
Las actividades para rendir tributo al legendario músico en la localidad de la centro sureña provincia de Cienfuegos, incluyen la presentación en el cine Colonia, del documental “Los últimos días de Benny Moré”, del realizador Damián Pérez Téllez.
El filme refleja la vida y obra del cantante y compositor fallecido de cirrosis hepática a los 44 años de edad, en pleno apogeo de su carrera artística, una noticia que conmovió a toda Cuba, que lo despidió con un cortejo multitudinario.
En esta fecha también se celebra la ceremonia del “Toque de Makuta” en el Cabildo de los Congos, el lugar donde el “Sonero Mayor” -como también se conocía a Benny- aprendió a tocar los tambores consagrados, el baile y los ritmos de sus antepasados africanos.
Como parte de los homenajes se ha desarrollado el coloquio “Cultura e identidad” para exponer investigaciones sobre tradiciones y patrimonio con la presencia de historiadores y músicos de varias regiones del país, quienes reafirmaron el legado de Moré para el patrimonio cultural de Cuba y la importancia de su promoción en las más jóvenes generaciones.
Bartolomé Maximiliano (Benny) Moré Gutiérrez nació en Santa Isabel de las Lajas el 24 de agosto de 1919 y a pesar de su origen pobre se convirtió en un afamado músico por su talento natural y una privilegiada voz de tenor con la que entonaba con gran expresividad y un impecable fraseo.
En Cuba decir Benny Moré es hablar de lo máximo de la música popular y reconocer la existencia de un genio capaz de sintetizar diversos géneros musicales, el guateque campesino, el sarao, la bohemia, la descarga, el café, el bar, el teatro, la fiesta, los carnavales y el espectáculo.
Nunca estudió música en academia alguna, aprendió de oído a tocar la guitarra y antes de conocer el éxito transitó por diversos oficios para ganarse la vida, desde cortador de caña hasta vendedor.
Quiso probar suerte en La Habana, donde ganó un premio de interpretación que le valió para integrar el popular conjunto Matamoros con el que se fue a México a mediados de la década del 40 y donde comenzó una trayectoria ascendente en la que se integró como cantante a la orquesta de Dámaso Pérez Prado, el creador del mambo.
A principios de los años 50 regresa a Cuba y en 1953 logra su sueño de organizar una orquesta propia a la que llamo “Banda Gigante” y con ella brilló en escenarios de México, Brasil, Puerto Rico, Panamá, Venezuela, Haití, Estados Unidos y Colombia.
Entre 1958 y 1962 la salud del “Bárbaro del Ritmo” se deterioró, no cuidó su dolencia, y siguió una frenética actividad musical con presencia en bailes, cabarets, radio, televisión y giras por provincias.
Su última actuación con su propia orquesta fue en el pueblo de Palmira, en la antigua provincia Las Villas, el día 16 de febrero de 1963, tres días antes de su fallecimiento. EFE
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