Crisis ha sido peor que el terremoto que azotó Managua en 1972, según anciano

6 de abril de 2019
Crisis ha sido peor que el terremoto que azotó Managua en 1972, según anciano

Managua, 6 abr (EFE).- Francisco Gilberto Pérez Santos es un nicaragüense de 67 años que tuvo a uno de sus hijos y a uno de sus nietos presos por protestar contra el Gobierno de Daniel Ortega, un arresto que deprimió a su esposa y falleció.

Este viernes recibió la noticia de que su hijo Francisco Homero Pérez Bucardo, que cumplirá 45 años el próximo lunes, y su nieto, Bryan Francisco Pérez Ampié, de 23 años, fueron liberados por las autoridades nicaragüenses, bajo la figura de régimen de convivencia familiar.

“Ellos estaban detenidos desde el 11 de julio”, casi 9 meses, contó a Efe este señor de mediana estatura y que se apoya de un bastón para caminar.

Cuando su hijo y su nieto fueron detenidos en el municipio de Jinotepe, departamento de Carazo (sur), su esposa, aún con vida, y él no pudieron dormir.

“En el transcurso del tiempo mi esposa entró en una depresión y falleció el 14 de diciembre del 2018”, relató.

Un día después fue sepultada en la ciudad de Diriamba (Carazo) y las autoridades no otorgaron permiso a su hijo y a su nieto, pese a que hizo las gestiones con una abogada voluntaria.

“Ahora mis hijos salieron bajo la medida cautelar de cárcel por casa”, explicó, mientras lamentaba que ahora él quedó viudo y con 46 años de matrimonio “desbaratado”.

Este viernes, cuando sus hijos salieron de la cárcel y él estaba en Managua, recibió una llamada y le dijeron “papá, ya estamos aquí en la casa”, en Diriamba.

Para él, la crisis que estalló hace casi un año y que ha dejado cientos de muertos y de detenidos, ha sido peor que el terremoto que azotó Managua el 23 de diciembre de 1972.

La actual crisis “ha sido una noche que no hemos despertado totalmente”, comentó.

Al Gobierno del presidente Ortega, dijo, no le cree porque “dicen una cosa y hacen otra” y no sabe cuáles son los derechos humanos que el Ejecutivo proclama.

“Para mí las sanciones que vengan, son bienvenidas. Esto no se puede seguir dando. No se puede seguir jugando con la dignidad del pueblo”, indicó.

Lo que pide, para superar la crisis, es que el mandatario y su esposa la vicepresidenta Rosario Murillo, “se vayan”.

“Yo lo que quiero es que se vayan, no más puedo pedir. ¿Qué hemos hecho nosotros?. Ya cuántos muertos vamos a poner, cuántos prisioneros, los desaparecidos donde están”, señaló este señor, que se declaró un padre de familia que ha sufrido “en carne propia” la crisis de su país.

Nicaragua está inmersa en una crisis como consecuencia de las protestas callejeras que estallaron el 18 de abril de 2018 por una impopular reforma del seguro social.

En las manifestaciones se exige la renuncia del presidente Daniel Ortega tras casi 12 años en el poder de forma consecutiva.

Esta situación ha causado 325 muertos y cientos de presos, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, aunque algunos organismos humanitarios locales elevan a 568 las víctimas mortales, además de actos violentos y ataques también a los obispos del país.

El Ejecutivo solo reconoce 199 víctimas mortales y denuncia un supuesto intento de golpe de Estado. EFE

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