Nuevos ministro de Defensa y Canciller en Colombia

13 noviembre, 2019
Nuevos ministro de Defensa y Canciller en Colombia

Bogotá, 13 nov (EFE).- El canciller colombiano, Carlos Holmes Trujillo García, veterano político de dilatada carrera en la diplomacia, pasará a la Defensa, un ministerio acosado por denuncias de violaciones a los derechos humanos por parte de militares y de ocultar al país información grave sobre sus operaciones.

La designación de Trujillo, que por ahora no tiene sustituto en la cartera de Relaciones Exteriores, fue anunciada este martes por el presidente colombiano, Iván Duque, que destacó la “capacidad diáfana para transmitir ideas” del nuevo titular de Defensa.

Trujillo, abogado de 68 años, forma parte del núcleo duro del partido uribista Centro Democrático, el mismo de Duque, línea que marcó su gestión de quince meses al frente de la diplomacia.

Desde el Palacio de San Carlos, sede de la Cancillería, Trujillo se centró en el fortalecimiento de las relaciones con Estados Unidos y encabezó el llamado “cerco diplomático” contra el régimen de Nicolás Maduro, al que considera “una amenaza a la seguridad regional”.

Esa postura la defendió a capa y espada en distintos foros internacionales, especialmente en las reuniones del Grupo de Lima, y a comienzos de año, cuando el jefe del Parlamento venezolano, Juan Guaidó, se proclamó presidente interino, Colombia fue, junto con Estados Unidos y Brasil, de los primeros países en reconocerlo.

De oratoria vehemente, el saliente canciller no vaciló en condenar la política de Maduro y estrechó lazos con la oposición venezolana establecida en Colombia, en especial con Julio Borges, nombrado por Guaidó comisionado Presidencial para las Relaciones Exteriores de Venezuela.

La semana pasada, cuando Colombia se abstuvo por primera vez en la votación en la ONU sobre el levantamiento del embargo económico estadounidense a Cuba, el hasta hoy canciller defendió esa decisión como “una manifestación política de rechazo a los actos hostiles del régimen de Cuba hacia Colombia”.

La razón esgrimida fue la falta de respuesta de La Habana a la petición de Colombia de que le entregue a los exnegociadores de paz de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) que permanecen en la isla y a los que el Gobierno de Duque acusa de terrorismo.

El nuevo ministro de Defensa nació en 1951 en Cartago, en el departamento del Valle del Cauca (suroeste), del que su padre, del mismo nombre, fue congresista en varios periodos.

Se formó como abogado de la Universidad del Cauca y tiene una maestría en negocios internacionales de la Universidad de Sofía de Tokio, que realizó mientras era diplomático en Japón.

Ingresó en la burocracia colombiana durante la Presidencia de Alfonso López Michelsen (1974-1978) como cónsul y encargado de negocios en la embajada en Tokio.

También ha sido ministro de Educación y de Interior, miembro de la Asamblea Constituyente de 1991, así como alto consejero para la Paz durante la presidencia de Ernesto Samper (1994-1998), cargo desde el que estableció que se debía de avanzar hacia la humanización del conflicto armado por medio del Protocolo II adicional a los Convenios de Ginebra.

En su primera declaración como ministro de Defensa designado, Trujillo no se refirió expresamente a las denuncias de violaciones de los derechos humanos en las Fuerzas Armadas ni a la controvertida operación militar en la que murieron los ocho menores reclutados por las disidencias de las FARC, pero dijo que debe quedar claro que las faltas contra los DD.HH. “no se toleran” en Colombia.

“El uso de la fuerza debe sujetarse al respeto de las normas de los derechos humanos y del Derecho Internacional Humanitario”, manifestó.

En su larga carrera pública, Trujillo también fue enviado en misión especial ante la Asamblea General de la ONU en 1990, así como embajador en Rusia, Austria y Suecia.

Igualmente fue embajador ante la Organización de Estados Americanos (OEA) y jefe de misión ante la Unión Europea, en Bruselas.

En 1988 fue el primer alcalde elegido por voto popular de Cali, capital del departamento del Valle del Cauca; en 2003 intentó sin éxito la gobernación de su departamento y en 2014 fue el compañero de fórmula del uribista Óscar Iván Zuluaga en su candidatura presidencial.

Al anunciar hoy el paso de Trujillo del Ministerio de Relaciones Exteriores al de Defensa, Duque dijo que tendrá “enormes tareas y enormes retos” en materia de seguridad y de lucha contra el narcotráfico, desafíos que confía resolverá gracias a su “vasta experiencia en administración pública”.

Por otra parte, el presidente de Colombia, Iván Duque, nombró este martes a la expresidenta del Senado Claudia Blum como ministra de Relaciones Exteriores en sustitución de Carlos Holmes Trujillo, que pasará a ocupar la cartera de Defensa envuelta en un escándalo por la muerte de ocho menores en un bombardeo.

“Le informo al país que he designado como nueva ministra de Relaciones Exteriores a la doctora Claudia Blum”, escribió Duque en su cuenta de Twitter en la que destacó que ministra fue senadora y embajadora, además de miembro del Diálogo Interamericano, con sede en Washington.

La nueva ministra, sicóloga de profesión, fue embajadora de Colombia en Naciones Unidas entre 2006 y 2010, periodo del segundo Gobierno de Álvaro Uribe.

Blum ocupará uno de los ministerios que más actividad ha tenido en los quince meses que lleva Duque como presidente, puesto que su antecesor jugó un papel fundamental en la ofensiva diplomática liderada por Colombia contra el presidente venezolano, Nicolás Maduro.

De la nueva canciller, que hizo parte del partido de derechas Cambio Radical, Duque destacó que tiene “amplia experiencia en asuntos políticos e internacionales”.

Al frente de la Cancillería, Blum deberá continuar el pulso que tiene Colombia con Maduro y que ha tenido su principal órgano de presión en el Grupo de Lima, compuesto por Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, Guayana y Santa Lucía.

Esta organización fue creada en la capital peruana en agosto de 2017 con el propósito de encontrar salidas a la crisis en Venezuela.

También tendrá que lidiar con la presión del Gobierno colombiano a Cuba a la que exige que le entregue a los negociadores de paz del Ejército de Liberación Nacional (ELN) que permanecen en la isla y a los que acusa de terrorismo por el atentado contra la escuela de la Policía de Bogotá que en enero pasado costó la vida a 22 cadetes.

Los diálogos con el ELN están suspendidos desde que Duque llegó a la Presidencia, el 7 de agosto de 2018, pero no cancelados de manera definitiva. EFE