Cancelan fiesta de Halloween criticada por religiosos en República Dominicana

3 de noviembre de 2019
Cancelan fiesta de Halloween criticada por religiosos en República Dominicana

Santo Domingo, 3 nov (EFE).- Las autoridades de la República Dominicana cancelaron este viernes una multitudinaria fiesta de Halloween poco antes de su comienzo, después de que grupos religiosos y varias autoridades criticaran el evento por denominarse Festival del Infierno.

El productor del evento, Miguel Guzmán, fue arrestado por agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) ante los periodistas que se encontraban en el lugar, en el límite entre la capital dominicana y el municipio de Santo Domingo Oeste.

La Procuraduría General de la República informó a Efe que la fiesta fue clausurada por orden de la Policía y del Ministerio del Interior, organismos que no han explicado los motivos de la decisión.

La celebración de la fiesta de disfraces, que iba a estar ambientada por cantantes de reguetón y djs, causó polémica esta semana debido a su nombre, que llevó a sectores católicos y evangélicos a calificarlo como un evento “demoniaco”.

En medio de la polémica, la Comisión Nacional de Espectáculos Públicos y Radiofonía (CNEPR), un ente estatal, pidió a los organizadores del festival “un cambio en la tónica” de su publicidad.

La empresa Un Party RD, organizadora de la fiesta, accedió a rediseñar las boletas, que inicialmente tenían como título “Lucifer, the Hell Festival” (Lucifer, el Festival del Infierno) y le quitó el nombre del diablo.

A pesar de esa petición de cambio de nombre, el presidente de la CNEPR, conocido como JM Hidalgo, en declaraciones a Efe dijo que el festival “no es nada del otro mundo, lo que tienen es una fiesta de Halloween simple y sencillamente”.

La fiesta se promocionaba como la velada de disfraces “más grande de la historia dominicana”, difundiendo mensajes e imágenes típicos de Halloween, como calaveras, murciélagos y un cartel de los cantantes con cuernos de diablo.

La República Dominicana es un país de ferviente fe cristiana, en el que el clero mantiene una patente influencia en la vida pública y donde las fiestas de Halloween se tratan como un tabú.

El alcalde de Santo Domingo Oeste, Francisco Peña, fue una de las autoridades que criticó el festival, calificándolo como “un nuevo atentado contra la moralidad y las buenas costumbres del país”.

El responsable del municipio donde se iba a realizar la fiesta negó que la Alcaldía hubiera otorgado permiso a la productora, pero esta autorización no haría falta, ya que se iba a celebrar en un terreno privado, en el antiguo aeropuerto de Herrera. EFE