Brasil extradita a Paraguay un libanés acusado de financiar el Hizbulá

18 de julio de 2020
Brasil extradita a Paraguay un libanés acusado de financiar el Hizbulá

Río de Janeiro, 18 jul (EFE).- El Gobierno brasileño extraditó este viernes a Paraguay al libanés Assad Ahmad Barakat, que es acusado de liderar una organización en la triple frontera entre Brasil, Paraguay y Argentina dedicada al blanqueo de capitales y que ofrece financiación al grupo chií libanés Hizbulá.
El libanés fue detenido en septiembre de 2018 en la ciudad brasileña de Foz do Iguazú, en la triple frontera, por el crimen de falsificación de documento y fue extraditado debido a que en su contra había una orden de captura internacional expedida por la Interpol desde Paraguay, informó la Policía Federal brasileña.
Barakat, cuya extradición fue autorizada este año por el Supremo Tribunal Federal (STF), estaba preso desde septiembre de 2019 en las celdas de la Superintendencia Regional de la Policía Federal en la sureña ciudad de Curitiba, capital del estado de Paraná.
El extraditado “fue conducido en helicóptero hasta la ciudad de Foz do Iguazú, donde fue entregado a las autoridades paraguayas en el (fronterizo) Puente Internacional de la Amistad”, según el comunicado de la Policía Federal.
Pese a las diferentes acusaciones en su contra, el libanés sólo fue detenido en Brasil y extraditado a Paraguay con base en el proceso que le abrió la Justicia paraguaya por falsificación de documento.
Ello debido a que el libanés obtuvo nacionalidad paraguaya en 1989, que le fue retirada por orden de la Corte Suprema en 2007, lo que no le impidió renovar irregularmente su pasaporte como ciudadano de Paraguay en abril de 2018.
De acuerdo con informes de inteligencia de Estados Unidos citados por la prensa paraguaya, el libanés está vinculado al llamado “Clan Barakat”, integrado presuntamente por libaneses sospechosos de blanqueo de capitales y de financiación a Hizbulá.
Según tales informes, Barakat lidera una organización criminal de lavado de dinero desde su centro de operaciones en una galería ubicada en Ciudad del Este, la segunda urbe de Paraguay e igualmente en la triple frontera.
La Unidad de Información Financiera (UIF) de Paraguay ordenó hace dos años congelar bienes y dinero de miembros de dicho clan por su supuesta relación con delitos de contrabando, falsificación de dinero y documentos, extorsión, tráfico de estupefacientes, tráfico de armas, lavado de activos y financiación del terrorismo. EFE
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