Avanza el juicio de Netanyahu, recula su popularidad por la gestión del COVID

20 de julio de 2020
Avanza el juicio de Netanyahu, recula su popularidad por la gestión del COVID

Laura F.Palomo
Jerusalén, 20 jul (EFE).- A partir de 2021, el primer ministro, Benjamín Netanyahu, tendrá que acudir tres veces por semana como acusado al juicio por corrupción que hoy tuvo su segunda vista, mientras en la calle crecen las protestas contra su gestión de la segunda ola de coronavirus.
El jefe del Gobierno israelí no tuvo que asistir a la audiencia de hoy, de la fase probatoria, en el Tribunal de Distrito de Jerusalén, donde se congregaron una decena de ciudadanos en apoyo al primer ministro.
Miles se habían manifestado anoche en todo Israel contra él en las protestas que cada sábado congregan a más ciudadanos descontentos y preocupados por la crisis económica.
La vista de hoy sigue a la celebrada en mayo, cuando Netanyahu no pudo evitar la foto sentado en el banquillo, acusado de cohecho, fraude y abuso de confianza en tres casos separados de corrupción.
EL JUICIO SIGUE SU CURSO
Su abogado defensor, Yossi Segev, solicitó hoy un aplazamiento del juicio, argumentando: “Será difícil para mí enfrentarme a un testigo con mascarilla y ver si está diciendo la verdad”.
La fiscal general del Estado adjunta, Liat Ben Ari, reprochó a los letrados que durante los meses previos no habían solicitado ver el material de la investigación, por lo que consideró que la petición no estaba justificada, informó el digital Ynet.
Finalmente el Tribunal estableció el inicio de los interrogatorios a testigos a partir del próximo mes de enero, en lo que se prevé que será un largo juicio.
Netanyahu se enfrenta a tres casos de corrupción por recepción de regalos a cambio de favores y por supuestos tratos para recibir una cobertura positiva de los medios; y está acusado de cohecho -por el que la ley contempla hasta diez años de prisión- y de fraude y abuso de confianza, que está penado con hasta tres años de cárcel.
ENTRE LA CORRRUPCIÓN Y EL CORONAVIRUS
El movimiento antigubernmental llamado Banderas Negras ha crecido exponencialmente durante las últimas semanas, al tiempo que aumenta la preocupación popular ante la imparable segunda ola de coronavirus en Israel.
Según una encuesta reciente del Instituto por la Democracia de Israel, la confianza en el primer ministro ha descendido notablemente también entre los votantes del Likud (partido de Netanyahu) del 83% al 55%.
Entre los israelíes judíos, el apoyo ha caído del 51% durante la primera ola, que se contuvo con éxito, hasta un 32%, según el sondeo de este mes.
El temor al contagio y a la crisis económica saca cada día a más ciudadanos a la calle, molestos también por el juicio por corrupción contra el jefe del Ejecutivo al que piden su dimisión.
“Estamos hartos”, “Basta”, “Vete a casa” y “Primer Ministro del crimen”, fueron los lemas que se corearon en las manifestaciones de este sábado, de las que las más concurridas fueron en Jerusalén y Tel Aviv.
JUICIO HISTÓRICO
La pandemia ha marcado este histórico juicio que sienta por primera vez a un jefe de Gobierno israelí en activo en el banquillo de los acusados.
La paralización del sistema judicial por el coronavirus retrasó el inicio del proceso de marzo a mayo, cuando Netanyahu asistió a la vista con mascarilla después de acusar a medios de comunicación, Policía y fiscales de querer derrocarlo.
El primer ministro cargó entonces contra los periodistas de izquierdas, cuestionó las pruebas presentadas que considera “fabricadas” y denunció “chantaje” a los testigos.
Los interrogatorios a partir de enero se celebrarán los lunes, martes y miércoles y todos los acusados, entre ellos Netanyahu, deberán estar presentes. Un panorama que previsiblemente no ayudará a recomponer su imagen pública. EFE
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