Ascienden a 130 los detenidos por el escándalo de las vacunas en China

26 de marzo de 2016
Ascienden a 130 los detenidos por el escándalo de las vacunas en China

Pekín, 26 mar (EFE).- Las autoridades chinas han detenido ya a más de 130 personas relacionadas con el mercado negro de vacunas destapado en el país, y han comprobado que la mayoría de los fármacos vendidos, que no eran transportados en las condiciones necesarias ni habían sido refrigerados adecuadamente, se utilizaron.

La policía ha confirmado que 30 compañías de distribución de fármacos comerciaron ilegalmente con las vacunas y las vendieron a 16 centros de vacunación, informó hoy el diario oficial China Daily.

El negocio era dirigido por una madre y su hija de la provincia oriental de Shandong desde 2011, ya arrestadas, que compraron las vacunas de manera legal e ilegal y las vendieron a traficantes e incluso a centros públicos de control y prevención de enfermedades.

Las vacunas, valoradas en 570 millones de yuanes (88 millones de dólares, 78 millones de euros), no eran transportadas en las condiciones necesarias ni habían sido refrigeradas adecuadamente, por lo que la agencia oficial de noticias Xinhua precisó que éstas pueden “causar una discapacidad o incluso la muerte”.

Los medios oficiales chinos también desvelaron que en el caso está implicado el hasta hace poco representante de una firma farmacéutica ligada al Gobierno, Zhao Baogang, quien también estuvo relacionado con un escándalo similar hace seis años, en el que alrededor de 100 niños murieron o desarrollaron una discapacidad.

Hasta enero, Zhao era representante del Centro de Distribución de Productos Biológicos Weifang, en la provincia de Hebei (norte), ligado al centro de control y prevención de enfermedades provincial, gestionado por el Gobierno.

El empresario trabajó con otro empleado de este centro de prevención, Cao Xiufen, en la publicación de informes académicos sobre la gestión de la industria fabricante de vacunas, según “China Business News”.

En 2010, Zhao y Cao se convirtieron en accionistas mayoritarios de la firma de Pekín Tecnología Biológica Huaxia Dezhong, encargada de distribuir todas las vacunas de la provincia de Shanxi desde 2005, y acapararon titulares al destaparse un escándalo en el que cerca de un centenar de niños de esa provincia murieron o se quedaron minusválidos tras haber sido vacunados.

Según el rotativo chino, la empresa supuestamente almacenó y transportó las vacunas bajo altas temperaturas, si bien consiguió sobrevivir al escándalo y continúa operando.

Las autoridades tratan ahora de calmar a la población, si bien las críticas se acumulan por su falta de transparencia, ya que dieron a conocer esta semana la existencia del mercado negro a pesar de que las detenciones de las supuestas “cabecillas” se realizaron en abril de 2015.

Al respecto, el director del departamento que supervisa los fármacos y cosméticos de la Administración Estatal de Alimentación y Fármacos, Li Guoqing, afirmó que “no hay razón para el pánico”.

El caso es el mayor escándalo de salud pública que vive el país desde 2008, cuando seis bebés murieron y 300.000 se intoxicaron por leche infantil de marcas locales que había sido adulterada con melamina.