La actualización de la Lista Roja eleva a más de 49.500 las especies amenazadas
 09 julio, 2026
Redacción Medioambiente, 9 jul (EFE).- La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) elevó este miércoles a 49.505 (más de un 1,8 % de aumento respecto a la cifra anterior) las especies amenazadas de extinción, según la última actualización de su Lista Roja.
La red ambiental, que ha evaluado un total de 175.909 especies, advierte en su último informe de los nuevos riesgos derivados de la minería en aguas profundas, la expansión industrial y las especies invasoras.
La actualización de la Lista Roja contabiliza 951 especies «extintas» -de las cuales, 83 en estado silvestre-, 10.947 «en peligro crítico» y 18.186 «vulnerables», categorías que conforman el grupo de especies amenazadas a escala mundial.
Su catálogo registra además 10.701 especies con carácter de «casi amenazadas», otras 91.517 como «preocupación menor» y 20.037 con «datos insuficientes» por la falta de información necesaria para evaluar adecuadamente su riesgo de desaparición.
La UICN recuerda que estas cifras corresponden únicamente a las especies analizadas hasta la fecha, porque no existe información sobre el estado de conservación de toda la biodiversidad mundial.
Un estudio reciente de la Universidad de Arizona (EEUU) documentaba el descubrimiento anual de unas 16.000 especies y certificaba de hecho la descripción del 15 % de todas las especies actualmente conocidas en los últimos dos decenios.
Nuevas especies afectadas
Una de las principales novedades de la actualización de la Lista Roja hace referencia a los moluscos endémicos que habitan en torno a fuentes hidrotermales: el 62% de estas especies -125 de las 201 analizadas- se encuentra en riesgo de extinción por el avance de la minería en aguas profundas.
Estos moluscos, que incluyen caracoles, lapas, mejillones, almejas y quitones, viven a profundidades de hasta 5.000 metros alrededor de chimeneas hidrotermales que expulsan agua a más de 450 grados centígrados y muchas fueron descubiertas apenas hace un decenio.
La UICN precisa que la exploración y extracción de minerales submarinos genera nubes de sedimentos que cubren a estos organismos y dificultan su respiración y alimentación, un tema que preocupa a varios expertos como la vicepresidenta de Ciencia de la Biodiversidad de Conservation International, Kathleen Flower, quien pidió, a través de un comunicado facilitado por la organización, «actuar con cautela» en esta actividad.
Un caso negativo
La rana de lluvia del desierto (Breviceps macrops), distribuida entre Namibia y Suráfrica, su categoría pasa del estado de «casi amenazada» a «vulnerable», un deterioro atribuido a la expansión de la minería de diamantes y el desarrollo de infraestructuras energéticas.
La organización denuncia que la popularidad alcanzada por esta especie en redes sociales tras hacerse viral un vídeo de su peculiar vocalización ha incrementado la demanda de ejemplares para el comercio de mascotas, mientras que el cambio climático añade nuevas presiones sobre sus poblaciones.
De mantenerse estas amenazas y sin nuevas medidas de conservación, la población de esta rana podría disminuir alrededor de un 20 % durante los próximos diez años.
Un caso positivo
La actualización recoge algún ejemplo positivo como el del numbat (Myrmecobius fasciatus), un pequeño marsupial considerado como símbolo de la fauna de Australia Occidental, que mejora su categoría al pasar de «en peligro» a «casi amenazado».
Según los datos de la UICN, esta especie llegó a quedar reducida a unos 300 ejemplares tras la expansión de gatos y zorros introducidos en su ecosistema, pero el desarrollo de programas de recuperación, control de depredadores y reproducción en cautividad han logrado aumentar su población hasta entre los 2.000 y 3.000 numbats.
Pese a ello, ocupa apenas el 0,04 % de su distribución histórica y la presencia de gatos y zorros asilvestrados sigue siendo la principal amenaza para su supervivencia. EFE

























